
CENTRO CULTURAL JUVENIL DE HORNACHUELOS. 1/2
Arquitectos. Mattia Ceccato y Manuel Chaparro Campos
Localización. c/ Federico García Lorca, Hornachuelos, Córdoba
Cliente. Ayuntamiento de Hornachuelos
Superficie edificio. 148,76 m2
Superficie intervención completa. 988,55 m2
Fotografías del espacio. Manolo Espaliú
El Centro Cultural Juvenil de Hornachuelos se ubica en el edificio del antiguo colegio de educación infantil, en una de las empinadas y estrechas calles que forman el tejido del casco histórico de este pequeño pueblo de la Sierra Morena de Córdoba.
El proyecto apunta a crear, en un enclave protegido, un espacio multifuncional y multidisciplinar para los jóvenes melojos. Un espacio metamórfico, que pueda evolucionar y crecer junto con ellos.
Para ello, y considerando el presupuesto reducido a disposición, se ha decidido plantear todas las actuaciones valorizando las formas existentes y las dimensiones arquitectónicas tradicionales, para crear un espacio urbano llamativo y acogedor. Se ha enfocado además la intervención hacía conseguir un edificio de bajo consumo energético, donde los procesos de construcción se han realizado con montaje en seco, permitiendo el ahorro de energía y de tiempo de construcción y reduciendo el volumen de residuos generados.
Se ha creado un único acceso central de gran tamaño, para facilitar la accesibilidad de los usuarios y del material de grandes dimensiones (mesas, sillas, etc.). Se ha conservado el ritmo de los huecos de ventana. Se han devuelto a la luz las cerchas originales. El pequeño patio trasero, situado al sur, se ha convertido en una terraza-mirador hacía las privilegiadas vistas sobre el Caño del Hierro.
El espacio interior es ahora una sala polivalente completamente equipada para todo tipo de actividades de recreo y de estudio. Esta sala se ha revestido con paneles de madera de fibras orientadas (OSB), que sirven de acabado cálido y acogedor, y de tapaluces móviles para los huecos. Tal revestimiento ha permitido pasar las instalaciones tras él sin abrir canalizaciones.
En la nueva sala los más creativos pueden dibujar, pintar o montar una exposición sobre los paneles de madera, los cinéfilos pueden oscurecer el espacio y disfrutar de una película o un documental, los estudiantes pueden reunirse alrededor de grandes mesas en un espacio iluminado, o en los días de lluvia, todos pueden tener un lugar donde encontrarse con los amigos y jugar al ping-pong, al futbolín o al billar, o simplemente estar, sentados en el banco corrido de la terraza trasera con vistas a la naturaleza.
Los servicios higiénicos se han rediseñado para que ambos sean universalmente accesibles, incorporando dos piletas en el distribuidor para actividades y talleres. Se ha creado un nuevo cuarto de limpieza y un almacén para el material más frágil. Estas dependencias se disponen en los extremos.











